JP Morgan
considera que la reapertura de Cobre Panamá podría representar 4% del PIB para
2027
La entidad financiera considera que el
retorno de las operaciones mineras podría convertirse en uno de los principales
impulsores del crecimiento económico, las finanzas públicas y la confianza de
los inversionistas en Panamá.
Fuente: El Panamá Amércia
(Economia
Negocios Empresas Panamá). Panamá continúa fortaleciendo su posición como una
de las economías con mejores perspectivas de crecimiento en América Latina. Así
lo refleja un reciente informe de JP Morgan, que incorpora la reapertura de
Cobre Panamá dentro de su escenario base para el segundo semestre de 2027 y la
identifica como uno de los factores con mayor potencial para impulsar la
economía nacional en los próximos años.
El análisis
forma parte de una evaluación más amplia sobre las perspectivas fiscales y
económicas del país. En ella, la entidad destaca que Panamá mantiene
condiciones favorables para conservar su grado de inversión, apoyado por los
avances en consolidación fiscal, el desempeño económico y el fortalecimiento de
los ingresos públicos.
Según el
informe, el país muestra señales positivas en materia fiscal. Los ingresos del
Sector Público No Financiero registraron un crecimiento interanual de 13.2%
hasta abril de este año, impulsados por una mayor recaudación y por mejoras
asociadas al desempeño de distintas entidades estatales. Al mismo tiempo, el
gasto de capital se redujo en comparación con el mismo período del año
anterior, contribuyendo al cumplimiento de las metas fiscales establecidas por
el Gobierno.
A este
escenario se suma el desempeño del Canal de Panamá, cuyos ingresos crecieron
10% interanual, fortaleciendo la posición fiscal del país y consolidando su
papel como uno de los principales motores económicos nacionales.
Sin embargo,
para JP Morgan, el elemento con mayor potencial de transformación económica
hacia el mediano plazo es la reapertura de Cobre Panamá. La entidad proyecta
que la mina podría retomar operaciones durante el segundo semestre de 2027 y
estima que, una vez alcance plena capacidad operativa, podría representar
alrededor del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Más allá de la
actividad minera en sí, el informe destaca el impacto que una reapertura
tendría sobre múltiples variables económicas. Entre ellas figuran el
crecimiento económico, la generación de exportaciones, la atracción de
inversión y el fortalecimiento de las cuentas externas del país.
La inclusión
de Cobre Panamá dentro del escenario base de una de las instituciones
financieras más importantes del mundo también envía una señal relevante para
los mercados internacionales. En términos económicos, implica que actores
financieros globales consideran posible que Panamá avance hacia una decisión
que permita recuperar uno de los proyectos productivos más significativos de la
última década.
Para los
inversionistas, la estabilidad institucional, la capacidad de generar
crecimiento sostenido y la existencia de proyectos estratégicos continúan
siendo factores determinantes al momento de evaluar oportunidades en un país.
En ese contexto, la reapertura de la mina aparece vinculada a una conversación
más amplia sobre competitividad, confianza y desarrollo económico.
La proyección
de JP Morgan se suma a un creciente debate sobre las oportunidades que Panamá
tiene por delante para fortalecer su crecimiento y consolidar su posición como
un centro logístico, financiero y de inversión en la región. En ese escenario,
la posible reactivación de Cobre Panamá no es vista únicamente como una
decisión relacionada con la minería, sino como una variable con capacidad de
influir en el desempeño económico del país durante los próximos años.
Con una
economía que mantiene perspectivas positivas, mayores ingresos fiscales y una
de las plataformas logísticas más importantes del continente, Panamá continúa
figurando entre los mercados que atraen la atención de inversionistas y
analistas internacionales. La reapertura de Cobre Panamá, según la visión de JP
Morgan, podría convertirse en uno de los principales catalizadores de esa nueva
etapa de crecimiento.
